Los puentes pueden parecer inicialmente más económicos, y muchos pacientes los eligen antes que los implantes dentales, pero a lo largo de la vida requerirán más mantenimiento, reparaciones y sustituciones que los implantes.
Cuando faltan dientes, los pacientes deben pensar más en el futuro que con cualquier otro tipo de tratamiento dental. Esto se debe a que el tratamiento elegido para sustituir el diente ausente puede afectar, por ejemplo, a la estructura facial, la migración dental, la recesión y contracción de las encías y la pérdida ósea.
Como la pérdida ósea es habitual cuando faltan dientes, puede dificultar la colocación de implantes dentales en el futuro, ya que estos necesitan una cantidad adecuada de hueso para integrarse.
En ese caso, los pacientes pueden necesitar procedimientos preprotésicos adicionales, que no son baratos, como injertos óseos (£950) y elevaciones de seno (£1,950), para hacer posibles los implantes.