Según la causa del dolor dental y el alcance del daño, pueden ser adecuados varios tratamientos.
Las soluciones más habituales incluyen:
- Si la causa es una caries, puede utilizarse un empaste dental. Sin embargo, si la caries es demasiado extensa, puede recomendarse una incrustación inlay u onlay y, si eso no funciona, una corona dental.
- Si la pulpa dental está infectada, lo que va acompañado de sensibilidad y decoloración del diente, será necesaria una endodoncia para salvarlo.
- Si no es posible salvar el diente, se recomendará la extracción como último recurso.
Si la pulpa dental está infectada, puede ser necesario un ciclo de antibióticos o una endodoncia. Durante este procedimiento, su dentista de urgencias retirará la pulpa, rellenará el espacio con una pasta y cubrirá el resto del diente con una corona para sellarlo y protegerlo.