El alambre unido a los soportes crea tensión, lo que hace que los dientes cambien gradualmente a las posiciones deseadas con el tiempo.
Por lo general, cada cuatro semanas, nuestros ortodoncistas revisarán y ajustarán los aparatos ortopédicos, lo que implicará apretar y cambiar los alambres para garantizar que los dientes sigan moviéndose en la dirección correcta.
En algunos casos, se pueden usar bandas elásticas o muelles helicoidales para mejorar el movimiento en caso de problemas graves de mordida, lo que, al mismo tiempo, puede cerrar las brechas o aumentar el espacio entre los dientes para lograr un movimiento preciso.